En un movimiento que podría redefinir el enfoque global hacia la inteligencia artificial, el congresista estadounidense Ro Khanna propuso un tratado entre Estados Unidos y China para, indicó, mitigar los posibles riesgos que la IA podría representar a nivel mundial. Khanna, representante demócrata por California, ha defendido la prohibición de los modelos de IA recursivos de autoaprendizaje, el tipo de sistemas que pueden mejorar sus propias capacidades sin intervención humana.
En cartas que dijo haber compartido ya con líderes de Washington y Beijing, y que recoge The Verge, Khana ha expresado su preocupación por el impacto de la IA si no se regula adecuadamente, y ha instado a ambos países a tomar medidas concretas, subrayando la necesidad de un esfuerzo conjunto para evitar que la inteligencia artificial 'cause estragos en el mundo'.
En una columna de opinión publicada en The Hill antes de la visita del presidente chino, Xi Jinping, Khana escribió: "Cuando el presidente Trump extienda la alfombra roja al presidente chino esta semana, lo hará sin haber abordado las preocupaciones de los estadounidenses sobre el rápido desarrollo de la inteligencia artificial ni haber cumplido sus promesas de reconstruir la industria manufacturera estadounidense y proteger los empleos. Sus políticas económicas descoordinadas y caprichosas no han dado resultados positivos. Y hasta ahora, no se ha comprometido a lograr un tratado verificable entre Estados Unidos y China sobre IA para proteger a los trabajadores estadounidenses y a la humanidad misma. En otras palabras, Trump ya no tiene cartas qué jugar".
Por qué importa
La propuesta de Khanna es significativa porque aborda la creciente preocupación sobre el uso descontrolado de la inteligencia artificial y sus implicaciones éticas y de seguridad. En un mundo donde la IA está cada vez más integrada en la vida diaria, la falta de un marco regulatorio sólido podría llevar a consecuencias imprevistas y potencialmente desastrosas.
Además, la cooperación entre Estados Unidos y China en este ámbito podría establecer un precedente para otros países, promoviendo un enfoque más colaborativo y responsable hacia el desarrollo y la implementación de tecnologías de IA. En América Latina, donde la adopción de tecnologías emergentes está en aumento, un tratado de este tipo podría influir en las políticas locales y fomentar un desarrollo tecnológico más seguro y regulado.
Y como explica Crypto Briefing, la iniciativa no surge de la nada. "Se enmarca en la Ley para Prohibir la Superinteligencia Artificial, presentada el 23 de septiembre por el senador Bernie Sanders y el representante Greg Casar, a la que Khanna ha apoyado públicamente. Dicha ley propone penas de hasta 20 años de prisión y lo que se ha denominado una «pena de muerte corporativa» para quienes la infrinjan", acotó la publicación.
Qué sigue
El camino hacia un tratado bilateral entre Estados Unidos y China no será fácil. Las tensiones políticas y económicas entre ambas naciones podrían complicar las negociaciones. Sin embargo, Khanna se dijo decidido a seguir presionando para que se logre un acuerdo que beneficie a ambas partes y al mundo en general.
En los próximos meses, se espera que Khanna continúe sus esfuerzos de cabildeo, buscando apoyo tanto en el Congreso de Estados Unidos como entre líderes internacionales. El objetivo es establecer un marco que no solo regule el desarrollo de la IA, sino que también promueva la innovación responsable y segura.
Khanna busca, en última instancia, un tratado entre Estados Unidos y China que prohíba la inteligencia artificial remota y supervise los laboratorios de IA de vanguardia, pero reconoce que es poco probable que esto suceda pronto. Republicanos como el presidente del Comité de China de la Cámara de Representantes, John Moolenaar (R-MI), se han mostrado escépticos de que el gobierno chino cumpla su parte del acuerdo, en tanto que la posición oficial de la Casa Blanca es que los llamados a regular la IA avanzada no son más que mero alarmismo.
Contexto
La iniciativa llega en un momento crítico, justo cuando el presidente Donald Trump se prepara para reunirse con directores ejecutivos de tecnología e IA en Washington. La propuesta de Khanna refleja una creciente preocupación por la falta de regulaciones claras en el ámbito de la inteligencia artificial, especialmente en el contexto de la competencia tecnológica entre estas dos superpotencias.
La inteligencia artificial ha sido un punto focal en la competencia tecnológica entre Estados Unidos y China. Ambas naciones han invertido significativamente en el desarrollo de IA, con China anunciando en 2017 su ambición de convertirse en el líder mundial en esta tecnología para 2030. Estados Unidos, por su parte, ha mantenido su liderazgo en innovación tecnológica, aunque enfrenta desafíos en términos de regulación y ética.
La falta de un marco regulatorio internacional ha sido una preocupación constante para expertos y legisladores. La propuesta de Khanna podría ser un paso hacia un consenso global sobre cómo gestionar los riesgos asociados con la inteligencia artificial, promoviendo un desarrollo que beneficie a la humanidad en su conjunto.
Leer más: The Verge, The Hill, Crypto Briefing