'Hasta la Vista!': Figure AI despide a sus androides obsoletos al estilo de 'Terminator 2'
La firma estadounidense retiró su flota de robótica humanoide haciendo que se lanzaran a un crisol de acero fundido para dar paso a la próxima generación.
¿Dónde he visto eso antes? La empresa de robótica humanoide Figure AI, con sede en San José, California, ejecutó una maniobra publicitaria -y técnica- sin precedentes para retirar la última flota de su modelo F.02. Para marcar la transición hacia su nueva generación de androides, apropiadamente llamada F.03, la compañía programó a sus robots para que saltaran de forma autónoma dentro de un crisol de acero fundido en una planta siderúrgica, en un ¿divertido? homenaje a la escena culminante de Terminator 2: Judgment Day.
De hecho, para llevar a cabo la producción, la firma contrató al propio Arnold Schwarzenegger. De hecho, la fase pública del proyecto comenzó con un tweet en el que la estrella de Hollywood proponía la idea de fundir los robots.
consultó con antiguos miembros del programa de televisión MythBusters y trasladó a su equipo de ingenieros y camarógrafos hasta la localidad de Imatra, en Finlandia. En el punto cumbre de la secuencia, uno de los androides F.02 fue bajado hacia la forja mediante una cadena mientras replicaba de forma autónoma el gesto del pulgar hacia arriba que inmortalizó el personaje del T-800 en la entrega cinematográfica de 1991.
"En una era de metraje generado por inteligencia artificial, vale la pena ser claros: realmente entrenamos a los robots para saltar de forma autónoma, los enviamos a Finlandia y los hicimos saltar a una tina de acero fundido", afirmó Figure AI en la publicación oficial donde detallaron los pormenores logísticos y técnicos del despliegue.
Por qué importa
Aunque esencialmente se trata de un truco publicitario de alto impacto visual, el despliegue de Figure AI no representa únicamente eso. De algún modo, que sea posible hacer algo así evidencia el ritmo acelerado de obsolescencia y recambio en la industria de la robótica humanoide de última generación.
La transición inmediata del modelo F.02 al F.03 demuestra cómo los ciclos de hardware en Silicon Valley están adoptando la velocidad del desarrollo de software, retirando plataformas robóticas completas en cuestión de meses para desplegar arquitecturas con mayor capacidad de cómputo, mejor respuesta electromecánica y modelos de visión-lenguaje-acción más avanzados.
Por otra parte, el video aborda un dilema emergente en la era de la IA generativa: la autenticidad del contenido. Al ejecutar una demostración física real en lugar de una simulación por computadora o un video sintético generado por herramientas como Sora, Figure AI busca validar ante inversionistas e industria la precisión del control motor autónomo de sus unidades. Entrenar a un androide para calcular trayectorias, mantener el equilibrio y ejecutar saltos autónomos en entornos industriales críticos requiere un nivel de calibración del sistema de control que contrasta con la facilidad de sintetizar píxeles en una pantalla.
Finalmente, la estrategia comercial posterior al evento marca un precedente en la cultura corporativa de la tecnología. La compañía no desechó el residuo metálico del proceso; recuperó el acero resultante de la fundición de los módulos F.02 para moldear piezas de colección de edición limitada que ahora comercializa a través de sus canales digitales.
Qué sigue
Tras la baja definitiva de la plataforma F.02, Figure AI focalizará sus operaciones en el escalamiento industrial del Figure F.03. Esta nueva iteración está diseñada para integrarse en cadenas de montaje de alta precisión y centros logísticos automatizados, compitiendo directamente en pruebas piloto con gigantes del sector automotriz y comercial. Se espera que las primeras unidades comerciales del F.03 comiencen sus despliegues operativos en entornos de manufactura real durante los próximos trimestres.
En el plano técnico, la recolección de datos de telemetría obtenidos durante las pruebas de salto autónomo en San José e Imatra alimentará los modelos neurales de movimiento de la empresa. La ejecución de tareas físicas extremas y sin margen de error suministra parámetros críticos sobre la toma de decisiones en tiempo real de los agentes físicos, un insumo clave para mejorar la adaptabilidad de los androides frente a fallas catastróficas o entornos no estructurados.
Para la audiencia e industria en América Latina, el hito subraya la distancia operativa entre la adopción de robótica tradicional de brazo fijo y la llegada inminente de la robótica general de propósito múltiple. A medida que estas plataformas consolidan su paso a la producción en masa, los centros industriales y logísticos de la región comenzarán a evaluar el impacto operacional y económico de integrar unidades autónomas polivalentes en sus procesos de cadena de suministro.
Contexto
Fundada en 2022 por el empresario Brett Adcock, Figure AI se ha posicionado como uno de los actores con mayor capitalización en el sector de la robótica humanoide autónoma. La compañía atrajo la atención del mercado global tras asegurar rondas de inversión masivas respaldadas por firmas clave de la industria tecnológica, entre las que destacan Nvidia, OpenAI Startup Fund, Microsoft y Amazon Industrial Innovation Fund, alcanzando valoraciones multimillonarias en tiempo récord.
La preparación del rodaje en Finlandia reflejó complejos desafíos de seguridad e infraestructura industrial. Antes del viaje, los ingenieros entrenaron a los robots F.02 en la sede central de San José utilizando colchones de aire a gran escala para perfeccionar la dinámica de lanzamiento. Sin embargo, la fase de ejecución enfrentó trabas regulatorias y operativas en Norteamérica, según reveló la propia empresa: ninguna fundición en Estados Unidos o México autorizó el salto de hardware equipado con baterías de iones de litio dentro de sus hornos industriales por riesgos de explosión y daño a los equipos, obligando a la firma a buscar instalaciones en Europa del Norte.
El uso de la locación en Imatra, Finlandia, permitió cumplir con las exigencias normativas y de contención térmica requeridas para disolver la estructura de aleación y litio de las unidades F.02. Con este hito, Figure AI cierra la etapa de pruebas de su segunda generación robótica y consolida su narrativa pública en la carrera global por liderar el despliegue comercial de androides comerciales, donde compite frente a proyectos como Tesla Optimus, Boston Dynamics Atlas y Agility Robotics Digit.